Era un día
alocado porque era la colación de mi hermano Javi, yo me sentía nervioso porque
iba a estar con los adultos.
Al tocar el
reloj las seis todos empezamos a prepararnos, no había ni una habitación sola u
ordenada, era un día muy importante tanto para mis padres como para mi hermano:
para mis padres porque vieron lo grande que estaba su hijo, y para Javi por
terminar esa etapa de su vida, esa etapa de enseñanzas, de amigos, de
profesores, de toda su vida en el colegio que ya llegaba a su fin.
Al estar todos
listos, subimos al auto, me acuerdo cómo estaban todos, ansiosos, nerviosos y
orgullosos, yo sudaba por todos lados. Al llegar al lugar todos se presentaron
elegantes.
Ya en la
fiesta, mientras todos bailaban, yo me encuentro con Fran, nosotros como niños
corríamos entre los grandes con los accesorios de fiesta y jugando por ahí.
Ya cuando la
fiesta estaba llegando a su fin todos nos fuimos al balcón del edificio y sin
darme cuenta, en esa noche fría de 2011, todos juntos mirábamos cómo el sol
salía y, por primera vez, los rayos de sol tocaron mis ojos de niño.
Ignacio D.

No hay comentarios:
Publicar un comentario